viernes, 5 de marzo de 2010

Si supieras entender..

Yo que tú no existo y no me arriesgo a decir palabras que no valen la pena. Yo que tú no existo y no me molesto en comenzar algo que no va a terminar bien. Yo que tú no existo e insisto en seguir siendo una idea idílica de esas que no se desechan con los años sino hasta que se materializan y se vuelven aburridas y comunes. Yo que tú no existo y permanezco intacto como un amor de película, como un atardecer inmaduro, como una sonrisa petrificada en algún aviso plublicitario. Yo que tú no me arriesgo a tocar mi piel, a rozar mis labios, a tomar mis manos, a mirarme fijamente. Yo que tú no me molesto en ser sincero... Yo que tú no existo y no me arreisgo a decir palabras que no valen la pena. Pero tú y yo somo muy distintos, ¿verdad?

miércoles, 3 de febrero de 2010

Solo yo puedo pedir.

Podría hacerte un concierto a la luz de la luna. Sí, eso te gustaría... y después caminar por la orilla de la playa y recitarte poemas al oído. Luego, te daría una rosa seca... sé que te gustan las rosas secas y te pediría un tiempo ilimitado a mi lado: hasta que termines de ser feliz. Y amaneceres con estrellas y anocheceres con abrazos... Así hablaría si me conociera y me quisiera, me tomaría de las manos, me miraría a los ojos, me sonreiría y empezaría diciendo: Podría hacerte un concierto a la luz de la luna...

Sand Bag

Probablemente me esté enamorando de ti. Es cursi, lo sé... pero yo soy cursi y no me importa. Preferiría pensar que a ti tampoco te molesta. Y tenía que decirlo porque me gusta que sepas lo que sucede por casa mientras estás lejos, que te enteres de que la ausencia se vuelve interminable y las cosas empiezan a cambiar de a poco, que ya nada parece evidente en nuestro mundo perfecto. Osea, quizás no me conozcas tan bien... y mientras más te extraño y más te alejo, mejor me siento y pienso que probablemente me esté enamorando de de ti... o de la idea en que te tallé en mi cabeza.

jueves, 7 de enero de 2010

ICEHEARTED

Por fin tengo un cuento nuevo con un personaje más emocionante y con una mirada más brillante. Por fin tengo una mejor manera de relajarme, una sana, una que no implica cortarme las venas cada cierto tiempo o períodos prolongados de depresión automedicada. Por fin entiendo que para escribir no tengo que sufrir... Por fin veo que para crecer sí hay que caerse.
Estoy en cama. Estoy pensando, como cosa rara. Estoy. Estoy tranquila y no me molesta... porque por fin tengo un cuento nuevo.. y no, mentí, el personaje no es mejor... pero yo sí.

miércoles, 6 de enero de 2010

My dear mr darcy!

No sabes cuánto aprecio cada segundo. No, no lo sabes. No puedes leer mi mente.. en la penumbra del silencio, allá al lado de los tiempos obscuros y tus caricias, sí, las suyas, no las tuyas. O tus ojos, sí, tus ojos y no los suyos, que no sé a dónde miran. Tú siempre miras el horizonte.. aunque no te gusta que te diga qué ser o qué hacer o qué estamos viviendo ahora. No te lo diría porque no sé... y aunque estoy caminando como tonta, no, no puedo caminar de otra manera.. y estoy forzando las miradas y las queridas relaciones.. a veces me gusta pedirte, para que tengas una pista de lo que soy... aunque estoy tentando terreno nuevo... no sabes cuánto aprecio cada segundo.. y lo añoro cuando te vas.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Aw(L)

¿Ves? Que ya no puedo fingir, que ya no quiero y que no hay necesidades. El alma desnuda, sin nada. Mi alma tal cual es. Y te la entrego, sí, como una carta, como un cuestionamiento, como una duda constante, te la paso. Yo siempre te paso todo, sí, porque te quiero, sí, porque no te tengo, no, porque... después de un tiempo.. Tratar de darte todo lo que soy es lo único que necesito. ¿Ves? Me enredo y me vuelvo torpe.. pero ya no puedo fingir.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Truly, Madly, Deeply!

Ahora la niña tiene cuentos nuevos y un sitio donde leerlos. Ahora la niña dejó los ponys y se armó de bosques. Ahora la niña está cansada de lo infantil y se buscó una novela casirealista. Aún no está lista para lo demasiado real. Ahora no importan los peros, ni los tiempos ni que todo el mundo esté en su contra... La niña tiene cuentos nuevos, nuevas metas, nuevos pensamientos y por fin, gracias a Dios, tiene un sitio donde leerlos.